La cirrosis hepática descompensada es una fase avanzada de la cirrosis en la que el hígado pierde su capacidad para realizar funciones vitales debido al daño irreversible en su tejido. Este estado se caracteriza por complicaciones graves, como ascitis (acumulación de líquido en el abdomen), encefalopatía hepática (alteraciones neurológicas) y varices esofágicas, que pueden causar hemorragias peligrosas. Estas complicaciones aumentan significativamente el riesgo de mortalidad y suelen requerir hospitalización y evaluación para un posible trasplante hepático.
Incidencia
Se estima que aproximadamente el 30-40% de las personas con cirrosis desarrollan complicaciones como ascitis, encefalopatía hepática, hemorragias varicosas o síndrome hepatorrenal. La cirrosis decompensada es más prevalente en adultos mayores de 50 años, con un aumento significativo en pacientes de más de 60 años debido a factores como el consumo crónico de alcohol, hepatitis crónica y comorbilidades metabólicas.